11 de noviembre de 2009

Bolivia propone crear un ente de justicia climática

PLAN • La idea es que los países pobres no paguen una deuda que no les corresponde!

Jaime Iturri Salmón
Desde Barcelona

Como suele ocurrir en las reuniones de negociación, mucho de lo que aquí se ve en la ronda de Barcelona, España, son fuegos artificiales e intentos de mantener las cartas lo más secretas posibles, por ello ha caído como refrescante la propuesta boliviana de construir un Tribunal Ético para la Justicia Climática.

La posición fue presentada por la sociedad civil boliviana, organizaciones que agrupan a los movimientos sociales y apoyada por el Gobierno. Todo en el salón Tejo del encuentro, donde cada sala tiene el nombre de un árbol.

“No queremos ser vistos como mendigos, no hemos venido a pedir limosna, queremos justicia”, manifestó Angélica Navarro, una de las negociadoras bolivianas.

Y el concepto de justicia para Elizabeth Peredo, de la Plataforma Boliviana frente al cambio climático, emplaza a los países desarrollados a “reconocer, admitir y pagar por la deuda ecológica” adquirida tras años de explotación de la naturaleza. Para la activista está claro que “un 20% de la población del mundo contaminó 80% del planeta”, lo que ha creado una deuda histórica.

La aclaración es pertinente pues en los pasillos de esta ronda de negociaciones se comenta que los países desarrollados quieren dejar atrás la resolución de Kioto, acuerdo que fija cuotas de reducción de emisiones para los estados ricos y pasar a una resolución donde todos deban disminuir la cantidad de gases de carbono. Por supuesto, los pobres han lanzado el grito al cielo y amenazan con hacer las maletas antes de tiempo si se sigue con este planteamiento.

“Hace pocas semanas se ha organizado el Tribunal Ético para el cambio climático”, sostiene el representante de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, Christian Domínguez.

En tanto el viceministro de Medio Ambiente, Juan Pablo Ramos, apoyó la posición de la sociedad civil boliviana. Es posible que este tribunal se replique a nivel de los estados y pueda funcionar paralelamente a otros entes de derecho como el de La Haya.

Está claro que EEUU no va a aceptar un tribunal internacional que juzgue lo que se llama “Crímenes climáticos”, sin embargo este organismo bien podría servir como un ente de presión como el tribunal internacional de Roma.

El 2007, por primera vez, Bolivia ingresó a la lista de los países con mayor cantidad de desastres naturales ocupando un dramático sexto lugar. Inundaciones en la zona amazónica, feroces granizadas en el altiplano y sequía en el Chaco son sólo algunas de las manifestaciones que, según la ONG Oxfam, pueden ser atribuidas al cambio climático.

“Debido a su pobreza y a que es uno de los 10 países más ricos en biodiversidad del mundo, Bolivia es especialmente vulnerable al calentamiento global”, sostiene José Antonio Hernández del Toro, uno de los directores de Oxfam.

Esto ha llevado a la presentación de un informe sobre nuestro país que considera que los sectores más vulnerables son las mujeres pobres y que una de las políticas gubernamentales que deben emprenderse es la administración y el almacenamiento de agua, sobre todo en La Paz y El Alto. El trabajo agrega que debe tomarse en cuenta la reforestación como una forma de mejorar la captación de agua.

5 de noviembre de 2009

Suspenden negociación sobre cambio climático por objeciones de Africa

BARCELONA, España -- La negociación de Barcelona sobre cambio climático se vio suspendida el martes cuando los países de Africa, respaldados por Bolivia y Venezuela, amenazaron con retirarse si los países ricos no anuncian importantes reducciones de sus emisiones contaminantes, según fuentes concordantes.

(AFP) - hace 6 horas

Las conversaciones fueron suspendidas en uno de los dos grupos de trabajo que negocian actualmente en Barcelona, el que discute el futuro del Protocolo de Kioto, y se llevaba a cabo una mediación entre bastidores para intentar desbloquear la cuestión, según fuentes cercanas a la negociación.

Los países del continente africano, a los que se sumaron Venezuela y Bolivia, acusaron a los países desarrollados de no comprometerse con cifras claras en sus recortes de emisiones de gases de efecto invernadero y se negaron a seguir negociando otras cuestiones hasta que ésta estuviese resuelta.

"Los países del Anexo 1 (países industrializados) deben mostrar la vía y poner sus cifras sobre la mesa", declaró a la prensa la delegada de Kenia, Grace Akumu, en presencia de los delegados de Argelia, Gambia y Lesotho.

Los 53 países de la Unión Africana esperan que los países ricos se comprometan a una reducción del 40% de sus emisiones de gases de efecto invernadero en 2020 respecto a los niveles de 1990.

Las negociaciones de Barcelona tienen lugar en dos grupos paralelos: uno para los países que ratificaron el protocolo de Kioto (EEUU es el único país industrializado que no lo ha hecho) y el otro para los 192 países firmantes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) que incluye a Estados Unidos.

Este segundo grupo proseguía sus trabajos el martes en Barcelona durante la suspensión de las negociaciones en el primero.

La reunión de Barcelona, que comenzó el lunes y finalizará el viernes, es la última sesión preparatoria antes de la conferencia de la ONU en Copenhague, del 7 al 18 de diciembre, que debe desembocar en un nuevo acuerdo internacional de lucha contra el cambio climático.

Según algunos observadores en Barcelona, la iniciativa africana es una prueba de fuerza por parte de los países en vías de desarrollo para demostrar, de cara a Copenhague, que pueden bloquear la negociación si así lo desean.

Para otros, esta crítica estaría directamente dirigida a Estados Unidos

"El mayor emisor histórico del mundo, Estados Unidos, no está tomando acciones en las negociaciones climáticas, en sus objetivos, en su financiación y el mundo en vías de desarrollo le está pidiendo cuentas con razón", consideró en Barcelona el director de la campaña climática de Greenpeace en Estados Unidos, Damon Moglen.

"Mientras el Congreso estadounidense está riñendo sobre los subsidios para la industria de los combustibles fósiles y otras formas de justificar la inacción climática, los africanos están hablando de su supervivencia", agregó.

VER>> http://www.google.com/hostednews/afp/article/ALeqM5ikEqP3gf2HUPsYcapjLJx_wb0GVA